
Todo iba bien. Cuando te conoci, me encontraste en el fondo del ultimo bar donde las ilusiones se acaban y la soledad te embarga. Te acercaste a mi y me dijiste: "Hola que haces aqui preciosa?". Yo te mire y te dije: "Ahogando hasta las ultimas de mis ilusiones". Desde aquel entonces tu te propusiste levantarme, hacer que esta gaviota herida volviera a volar. Lo fuiste consiguiendo poco a poco cumpliendo todas y cada una de mis ilusiones, dandome alas cuando ya no las tenia, haciendome beber hasta las ultimas gotas de alegria que existen en este mundo.
Pero un buen dia decidiste no contestar a mis llamadas ni a mis mensajes, me dejaste volando en libertad, tal y como te habias prometido, pero no tuviste en cuenta, que toda gaviota necesita volar en compania que es incapaz de volar sola. Me habias devuelto todos y cada uno de mis proyectos, pero olvidaste el primero de todos tu. Me trataste como una princesa pero olvidaste convertirte en principe.
Enamorada de un principe que no existe
No hay comentarios:
Publicar un comentario